Los cristianos indios piden que se reconozca el martirio de los fieles asesinados en Orissa

(ADI).- Durante estos días se cumplen 10 años de la furibunda persecución que se produjo contra los cristianos en Orissa, en la India. Casi 200 fueron asesinados, cientos de templos quemados y destruidos, al igual que miles de casas en las que habitaban los seguidores de Jesús.

Los cristianos indios consideran a estos hermanos como “mártires” y han pedido al Papa Francisco que los reconozca como tal.

En una carta firmada por John Dayal, activista indio y expresidente de la All India Catholic Union, dice que “la fe de los cristianos de Kandhamal (Orissa) debe ser reconocida siguiendo el modo en que la Iglesia siempre ha reconocido un sacrificio semejante”.

“Creemos que su reconocimiento fortalecerá la fe del pueblo de la India, sobre todo en vista del período que estamos atravesando”, señala.

Según recoge AsiaNews, Dayal recuerda que el arzobispo de Cuttack-Bhubaneswar, Mons. John Barwa, bajo cuya jurisdicción se encuentra el distrito de Kandhamal, “ha iniciado el proceso de manera formal”.

El conocido activista ruega al Santo Padre que “este proceso sea acelerado”, ya que el reconocimiento del martirio de los fieles de Orissa “dará renovada frescura y juventud a la Iglesia de la India”.

En agosto de 2008, los radicales hindúes culparon a los cristianos por el homicidio del gurú  Swami Lakshmanananda, líder del grupo nacionalista hindú Vishwa Hindu Parishad.

La acusación condujo al “mayor pogromo contra los cristianos. Se inició el 25 de agosto de 2008 y se prolongó durante varias semanas, liderado por grupos políticos, y con un Estado que en algunas ocasiones llegó a ser cómplice, y en otras, se limitó a ser un espectador impotente”, denuncia Dayal.

“Más de 60 mil niños, mujeres, hombres, ancianos, jóvenes, recién nacidos y mujeres encinta huyeron y se internaron en el bosque. Por muchos años más, 30 mil de ellos tuvieron que permanecer viviendo en campos de refugiados. En más de 400 aldeas se hizo una purga de cristianos que se prolongó durante casi un año; más de seis mil casas fueron destruidas, sin contar otras 300 iglesias, y cada escuela, hospital, hogar o asilo construido por el clero o las religiosas a lo largo de 50 años. Al menos 120 personas fueron asesinadas, incluyendo al presbítero Bernard Digal, dalit, que se desempeñaba como tesorero de la Arquidiócesis.  Numerosos pastores, evangelizadores y predicadores laicos perdieron la vida a golpes de espada, machetes, martillos o víctimas del fuego, y afrontaron la muerte con valentía, en lugar de renunciar a la fe. Muchas mujeres fueron violadas, y entre ellas, una religiosa”, relata.

El expresidente de la All India Catholic Union también lamenta la suerte de siete cristianos inocentes que fueron acusados del homicidio del gurú hindú y llevan 10 años languideciendo en la cárcel. “Aún no se ha hecho justicia para los sobrevivientes y las víctimas”, concluye.

Tagged , , , , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario