Iglesias quemadas y sacerdotes asesinados en la región Somalí de Etiopía

(ADI).- Una oleada de violencia en la región de Somalí, en el este de Etiopía, dejó varios muertos y algunos edificios e iglesias quemados después de que un líder local amenazase con la secesión de la zona.

Las tensiones, que han provocado la intervención del Ejército, se dispararon en la región, popularmente conocida como Ogadén, este fin de semana cuando el administrador jefe de esta región, Abdi Mohamud Omar, al que se conoce como Abdi Illey, amenazó con invocar un artículo constitucional que permite la secesión regional.

El líder dimitió el lunes tras haber sido puesto bajo custodia gubernamental el sábado para “prevenir posibles baños de sangre en la región”, según una fuente gubernamental.

La capital de Somalí, Jigjiga, lleva varios días sumida en un caos de violencia entre los seguidores del líder regional y los que apoyan al actual Gobierno etíope, enfrentamientos que han dejado varios muertos, según organizaciones locales, y han provocado varios actos de vandalismo con quema de edificios e iglesias.

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa Etíope, Abune Mathias, informó que siete templos de la zona han sido completamente arrasados y que había “un número indeterminado” de muertos por la violencia, entre ellos algunos sacerdotes.

La violencia, que se ha extendido a otras localidades de la zona, también ha dejado 10 muertos en la ciudad oriental de Dire Dawa después de que prendiesen llamas a sus casas, según dijo un comisario de la Policía a la prensa.

El Ejército ha tomado el mando de los servicios de seguridad de la zona y trata de calmar la situación, según un portavoz del Gobierno regional.

Abdi Illey amenazó al Gobierno con invocar el artículo 39 de la Constitución federal etíope, que permite a las administraciones regionales el derecho a la autodeterminación hasta la secesión bajo algunas condiciones, que incluyen un referéndum regional y la aprobación por dos tercios del Gobierno de la región, antes de que pueda ser llevado al Ejecutivo estatal para su aprobación o denegación.

El administrador jefe de Somalí lleva desde 2010 controlando esta región, que es la más grande en extensión de Etiopía, y es próximo a viejas guardias de la coalición gobernante, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), que han sido expulsados por el nuevo primer ministro, Abiy Ahmed.

Además, Abdi Illey utiliza a la Policía Liyu para tratar de no introducir las medidas reformista de Abiy.

La Policía “Liyu”, que significa “especial” en amárico, se estableció como una fuerza paramilitar antiterrorista para combatir al Frente Nacional de Liberación de Ogadén (ONLF), un partido político con tintes separatistas.

Sobre las milicias Liyu hay informes de organizaciones internacionales de derechos humanos que denuncian torturas contra la población, violaciones y asesinatos extrajudiciales.

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