Alemania: alarma ante las mezquitas financiadas por Arabia Saudita

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(ADI).- La familia real saudí habría financiado la construcción de dos centenares de mezquitas en todo el territorio de Alemania: mezquitas principalmente de matriz salafista y vinculadas a la rama wahabí de los Saud. La alarma fue lanzada por el diario bávaro Süddeutsche Zeitung, que muestra la preocupación de los servicios secretos alemanes a la hora de conseguir controlar el proselitismo yihadista, debido al  aumento de la cantidad de mezquitas y al número de inmigrantes que llegaron al país desde 2015 con las diferentes olas migratorias a través de la ruta de los Balcanes.

La ruta de los Balcanes, según los servicios de inteligencia alemanes, se ha convertido en una ruta tanto para las personas como para el capital. Una ruta para los hombres, pero también para las inversiones más o menos cristalinas, donde el hilo conductor que une a las almas y al dinero es el de la desesperación y el islamismo. En esta ruta y en los países que son atravesados por las nuevas migraciones, la radicalización islámica es un componente clave, y una amenaza que difiere de un país a otro, pero indisolublemente ligada al salafismo. En todos los países que conectan Turquía con los Balcanes, los servicios de inteligencia alemanes han identificado centrales de radicalización que tienen como objetivo los inmigrantes que llegan a Alemania. En particular, los imanes y predicadores de Bosnia y Kosovo, estarían vinculados a las inversiones saudíes y qataríes en toda la región. El jefe de inteligencia de Turingia, Stephan Kramer, ha citado estos dos países, porque son los mismos que en los últimos años han dado paso a las operaciones de construcción destinadas a la creación de nuevos centros de culto en la región alemana.

El paralelismo existente entre las inversiones árabes, qataríes y, en general, las provenientes del Golfo Pérsico, que se produjeron en Bosnia y las que están empezando a tomar forma en Alemania, supone una causa de preocupación para los servicios de Turingia. La razón es que este dinero llega a las zonas donde hay un problema de salafismo. El motivo de preocupación no es la construcción de las nuevas mezquitas. Al contrario, estas están bien vistas por el Gobierno alemán, ya que servirán para mejorar la visibilidad de los lugares de culto islámico en el país. Hoy, millones de musulmanes rezan en locales no aptos para el culto y prácticamente secretos. Lo que es preocupante es que estas mezquitas se abrirían con el dinero y los predicadores que pretenden cambiar el eje del islam local al de matriz salafista.

Los problemas, según los analistas, son principalmente de naturaleza legal. No hay posibilidad de limitar la apertura de mezquitas si se hace de acuerdo con los criterios legales establecidos. Dado que la libertad religiosa y libertad de asociación son dos derechos constitucionales, siempre que no exista un peligro real para la seguridad pública, el Estado no puede prohibir la construcción de mezquitas. Mucho menos si estas se construyen con dinero legal, proveniente de empresas certificadas. El problema es, sin embargo, que detrás de estas compañías legítimas, habría grupos financieros internacionales que tienen como objetivo el desarrollo y la expansión del wahabismo y el salafismo. Un ejemplo de estas inversiones ocultas ha sido el caso ocurrido en la ciudad de Fellbach, donde una compañía kuwaití habría tratado de construir un gran edificio de culto de tres plantas, para una población que no supera los siete mil habitantes. Se descubrió que esta compañía, denominada Resurgimiento de la Herencia Islámica (Revival of Islamic Heritage), cantaba con el apoyo de Rihs, una organización acusada internacionalmente de hacer proselitismo a favor del salafismo; una organización que, desde 2008, ha sido prohibida en los Estados Unidos y que también cuenta con una fuerte oposición en Alemania, donde lleva intentando comprar tierras durante los últimos veinte años.

Pero este no es el único caso de inversiones provenientes del Golfo para la construcción de centros islámicos. Desde hace muchos años, los servicios alemanes han acusado a Arabia Saudita, Qatar y Kuwait de haber promovido obras de proselitismo en el país. Las autoridades de Berlín han pedido explicaciones varias veces a Riad, ya que, según la inteligencia federal, las inversiones que provienen de Arabia para la predicación del wahabismo rondarían los cien millones anuales. En el caso de Arabia, el problema tendría que ver con las actividades de la International Islamic Relief Organization, una entidad acusada ante la ONU por tener vínculos con Al Qaeda. Con respecto a Qatar, las dudas surgieron por las actividades oscuras de la Eid Charity Foundation, una fundación que obtendría el dinero directamente del fondo soberano qatarí. Sólo en 2016, la Eid Charity Foundation ha asignado 41 millones de dólares para la construcción de mezquitas en más de sesenta países de todo el mundo. Y sólo en el mes de mayo, ha aportado tres millones de euros para la construcción de la gran mezquita en Malmö, la mezquita más grande de Escandinavia

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

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