Nigeria – Un obispo denuncia que el Gobierno es cómplice de los terroristas

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(ADI).- Ataques a las iglesias, asesinatos, masacres, fosas comunes. En Nigeria, devastada por los ataques de Boko Haram, no cesa la violencia de los extremistas islámicos contra los cristianos.

Sólo durante el año pasado han sido alrededor de mil las víctimas de los Fulani Herdsmen Terrorists, la organización de los extremistas islámicos de la etnia fulani, vinculada a Boko Haram y considerada la tercera formación terrorista más peligrosa del mundo. El aumento constante de la violencia contra los cristianos por parte de los extremistas islámicos en el norte de Nigeria ha sido denunciado reiteradamente por Monseñor Joseph Bagobiri, obispo de Kafanchan, en el Estado de Kaduna, que ha acusado al Gobierno de Nigeria de hacer la vista gorda ante los crímenes de los terroristas.

“El número de cristianos asesinados está aumentando cada día y las fosas comunes se encuentran dispersas alrededor nuestro”, ha afirmado el prelado, que ha confiado su denuncia a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). Monseñor Bagobiri ha señalado con el dedo al Gobierno de Abuja. “El Gobierno nigeriano no sólo hace poco o nada para detener esta ola de terror, sino que también proporciona las armas a los extremistas”, ha aseverado el obispo, acusando al Gobierno de tolerar las acciones de los islamistas de la etnia fulani. Gran parte del poder establecido en Nigeria, ha aclarado el prelado, motivando sus acusaciones, pertenece a este grupo étnico. Una circunstancia que explicaría la falta de voluntad por parte de las autoridades para procesar a los autores de los delitos contra los cristianos y también el hecho de que los terroristas puedan tener armas sofisticadas en grandes cantidades. “Los fulani son los responsables de Aduanas, Inmigración y el Ministerio del Interior”, ha recordado el obispo, “por lo que es muy fácil para ellos traficar con armas a lo largo de las fronteras sin que nadie pueda impedirlo”. “Dada la naturaleza sofisticada de las armas en su poder”, ha proseguido Monseñor Bagobiri, “es fácil sospechar que estas sean suministradas a los terroristas por sus amigos en el Gobierno o el Ejército”.

La violencia contra los cristianos en el país, de hecho, no da señales de detenerse y a menudo se produce con total impunidad. El último ataque contra los cristianos tuvo lugar el pasado 15 de abril, un día antes de la Pascua, en Asso, cerca de Kaduna, en la diócesis de Monseñor Bagobiri. Algunos milicianos fulani irrumpieron en una iglesia durante la celebración del Sábado Santo, matando a doce personas, entre ellas, diez fieles católicos. Un ataque planeado en detalle, según el obispo, para el cual se utilizaron recursos ingentes. “Esto demuestra que el plan para la eliminación sistemática de los cristianos está bien organizado y financiado”, ha dicho el prelado. Unas semanas más tarde, ha explicado, aún no se ha identificado al culpable de la matanza, a pesar de que todos los asesinos fueron identificados. “No se ha efectuado ninguna detención, a pesar de que los autores han sido identificados”, ha reiterado Monseñor Bagobiri. “Los funcionarios gubernamentales, tanto a nivel estatal como federal, parecen estar más en sintonía con los asesinos que con las víctimas”, ha concluido el obispo.

Los cristianos en Nigeria son cada vez más, pero al mismo tiempo, están cada vez más aislados y perseguidos. Masacrados por los terroristas, excluidos de la política, amenazados por la Sharia, sufren una dura persecución que en ocho años, de 2006 a 2014, ha provocado el éxodo de 1,4 millones de desplazados internos, la destrucción de dos mil iglesias, y la matanza de 12 mil fieles.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

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