Egipto – Islam Béheiri: la visita del Papa, una ocasión que al-Azhar no supo aprovechar

(AsiaNews).- Islam Béheiri es un intelectual islámico, que salió hace poco de prisión tras ser condenado por la magistratura egipcia por haber expresado juicios críticos en relación a al-Azhar, la instancia sunita más importante del mundo musulmán. Las palabras pronunciadas por el estudioso en aquella época fueron consideradas difamatorias de la religión musulmana. Condenado a cinco años de reclusión, en un segundo momento se le redujo la pena a un año; finalmente, en diciembre del año pasado, llegó el decreto presidencial que le concedió la excarcelación antes de lo previsto, a raíz de lo cual él retomó sus actividades de crítico y estudioso.

Béheiri en numerosas oportunidades ha hecho un llamamiento a una reforma del discurso religioso y en pos de elaborar una nueva interpretación de los libros clásicos de la jurisprudencia islámica. Textos que, según su opinión, en algunos pasajes, son un verdadero y auténtico himno a la violencia.

El estudioso, a lo largo del coloquio, ha querido brindar una lectura personal de la intervención efectuada por el gran imán Amad Al-Tayeb, ante el Papa Francisco, en el marco de la conferencia internacional de paz promovida por la universidad islámica el pasado 28 de abril.

A continuación, la entrevista que Islam Béheiri concedió a AsiaNews:

¿Qué piensa usted de la visita del Papa Francisco, que tantas veces ha negado que exista un vínculo entre violencia e islam?

Para nosotros ha sido un gran honor que el Papa venga a Egipto. Él ha hablado mucho de Egipto, aquí y con anterioridad, y ha presentado sus condolencias por todas las pérdidas sufridas. A mi modo de ver, él encarna perfectamente las enseñanzas del cristianismo, como la tolerancia, y no ha querido señalar con precisión las verdaderas razones de la violencia de matriz religiosa. En realidad, él busca dar vuelta la página y emprender un nuevo inicio con los representantes del islam. Esta denominada “Conferencia de paz” ha tenido un enorme éxito a nivel mediático y a escala global, pero no cambiará nada en la realidad fáctica. No hay nada específico en la misma, en cuanto a la lucha contra el terrorismo se refiere. Los que se ilusionan con que el terrorismo de matriz religiosa dará un paso atrás, son soñadores. Todavía es demasiado pronto. Lo cierto es que nadie quiere contrastar estas ideologías, y de esta manera Daesh [acrónimo árabe para el Estado Islámico] continuará con su accionar.

En su intervención, el gran imán de al-Azhar ha declarado que no hay justificaciones lógicas para la violencia, a excepción de la ideología postmoderna y el deseo de algunas potencias de vender armas. ¿Son éstas, para usted, las únicas razones de la violencia? ¿Qué piensa de esto?

Lo que dijo carece de sentido. Si fuese así, el Estado islámico hubiese promovido el pensamiento postmoderno. Esta no es ni siquiera una posibilidad. Mis investigaciones personales no me han llevado a creer que Daesh tenga una ideología postmoderna, o que posea una noción de existencialismo, por dar un ejemplo. Es como si alguien dijese que durante el día el sol no brilla en absoluto.

En lo que respecta al tráfico de armas, no salgo de mi asombro. No entiendo cómo el jeque de al-Azhar haya podido decir semejante cosa. Si él cree que el terrorismo se debe únicamente al tráfico de armas, entonces realmente estamos frente a un grave problema: la persona llamada a combatir en primerísimo lugar el terrorismo religioso, ni siquiera conoce las causas de su existencia.

Todo el Egipto debe hacer frente al problema, porque al-Azhar es, ante todo, una institución ligada al Estado. Y reitero que, si las razones del terrorismo religioso son el pensamiento postmoderno y el tráfico de armas, vivismo en un ensueño. De hecho, hay textos en nuestra jurisprudencia clásica que incitan a la violencia. Vemos personas que se hacen estallar por los aires matando a decenas de personas, porque han leído textos que les dan rienda libre para matar a quien sea, por la simple razón de que poseen una fe inquebrantable en base a la cual hacen un bien a Dios inmolándose y matando a muchas otras personas junto a ellos. Aquí no se trata solamente del tráfico de armas.  Invito a la administración egipcia a hacer una revisión minuciosa de las opiniones del jeque Al-Tayeb. Porque si ésa es su definición de terrorismo, y si es esa la razón y sus consecuencias, en base a su pensamiento, el Estado jamás será capaz de poner fin a la violencia.

El gran imán también ha hablado sobre las guerras de religión, y del hecho de que éstas siempre han existido en todos los credos. Él ha mencionado las Cruzadas y las Guerras mundiales…

En ninguna parte de los libros de historia está escrito que las Cruzadas tuviesen razones de tipo religioso entre sus fundamentos. Se trataba de razones de tipo político, exclusivamente.  Por otro lado, en el año 1994, el Papa Juan Pablo II se excusó por esto en nombre de Europa. Y prosiguiendo, tampoco hubo dimensión religiosa alguna en las guerras mundiales. No sé si el jeque se da cuenta de ello o no, pero los libros que son enseñados en su institución no tienen otra interpretación que la incitación a la violencia. Y estas interpretaciones, desafortunadamente, no están para nada equivocadas. Incluso podría agregar que el problema no es nuestra errada interpretación de los discursos. El terrorismo está directamente ligado a las enseñanzas de nuestros textos, con una comprensión de los mismos que resulta natural y lógica, que se remonta a miles de años atrás. Mucho quisiera que el jeque se excusase por esto, y por todo aquello que los musulmanes han cometido en el Medioevo y en la época moderna.

¿Qué es lo que usted quiere decir con eso? Exactamente, ¿qué debiera hacerse?

Yo pido que al-Azhar deje de mostrar al mundo los libros escritos por ciertos imanes del Medioevo, que esta institución vende como si fueran la verdadera herencia del islam. Porque todo cuanto contienen estos libros es lo que lleva a la práctica Daesh, literalmente y hasta la última coma.

En su intervención, el gran imán condenó las interpretaciones postmodernas, la filosofía experimental y el vacío espiritual que éstas causan. ¿Usted está de acuerdo en este punto?  

Pienso que el jeque de al-Azhar eligió muy mal las palabras de su discurso. Él debiera, ante todo, entender las razones del terrorismo, para así poder contrastarlas.  Esta conferencia de paz no conduce a ninguna parte. Es una comedia que dista mucho de la realidad.

El gran imán no quiere que haya una apertura a nuevas interpretaciones, pero al mismo tiempo invita a “purificar la imagen de la religión”. ¿No es esto una contradicción?

Ciertamente que se contradice. Si realmente quisiese poner remedio a lo que sucede, habría escuchado a cuanto lo invitaban a hacer una segunda lectura de estos textos, y a decir que cuanto está escrito en ellos no se corresponde con la verdad. Estos imanes de una época han ofuscado nuestra manera de ver las cosas, han pecado contra el islam por más de 1400 años.  Le han hecho mal a nuestra gente, a la imagen del islam e incluso a las relaciones del islam con las otras religiones. El jeque no quiere oír hablar de una nueva interpretación.   Él la combate ferozmente y promueve procesos contra todos los que la desean. En realidad, él es una fuente de perenne contradicción.  En una declaración dirigida a Occidente, él ha afirmado que el islam no invita a dar muerte al apóstata. Pero en Egipto, él se permite decir que el islam sí impulsa a hacerlo.

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