Irak – Llamado a las parroquias del mundo para ayudar a reconstruir las casas devastadas por el Estado Islámico

Captura de pantalla 2017-04-16 a las 14.19.57

(ADI).- El P. Pablo Thabit Mekko, un sacerdote caldeo de 41 años, oriundo de Mosul, ha manifestado la esperanza de que la Pascua sea signo de una “resurrección” para la comunidad cristiana de la Llanura de Nínive.

Durante la celebración del Domingo de Ramos en Karamles, que han sido transmitida en su página de Facebook, el sacerdote iraquí también ha deseado que la comunidad cristiana local pueda “renacer” a una nueva vida, “partiendo, justamente, de sus fundamentos: la reconstrucción de las casas devastadas por más de dos años de ocupación yihadista”.

“Los refugiados –ha relatado el P. Thabit Mekko– presionan para volver a sus hogares, se sienten como carbones encendidos. Por eso, pedimos a todas las parroquias, en Occidente y en el mundo, para que cada una pueda sostener la reconstrucción de una casa en la Llanura”.

“Cada comunidad, a través de una colecta, puede hacer mucho –ha añadido– para restituir la vitalidad a la pequeña ciudad de Karamles y a las demás realidades de la Llanura. Nuestro pedido está dirigido a todos”.

El sacerdote caldeo ha explicado que hay tres categorías distintas de viviendas, en base al tipo de daño que han sufrido: rotas, quemadas y completamente destruidas. Para las primeras, se requieren cerca de 7.000 euros para su reparación; las segundas prevén un gasto total que llega hasta los 30.000 euros; por último, para rehacer una casa desde cero, el costo es de 70.000 euros.

El P. Pablo Thabit Mekko es responsable del campo de refugiados Ojos de Erbil, en la periferia de la capital de Kurdistán iraquí, donde han encontrado refugio centenares de miles de cristianos, musulmanes y yazidíes después de la invasión del Estado Islámico.

Durante el pasado fin de semana, por primera vez en los últimos tres años, la comunidad cristiana ha podido celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la iglesia de Mar Addai, en Karamles, una de las pequeñas ciudades de la Llanura de Nínive que ha sido devastada por las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi. Para el sacerdote iraquí, ha sido una “grandísima fiesta de la comunidad”, en la cual han participado “al menos 500 personas”. “La primera –ha subrayado– después de la liberación” de los combatientes yihadistas, “y ha sido un evento enorme para todos nosotros”.

Además de en Karamles, varios cientos de cristianos también se han reunido en la iglesia de Tahira al-Kubra, en Qaraqosh, para la Misa. Esta última ciudad, en particular, con sus 50.000 habitantes, ha representado durante largo tiempo el centro cristiano más importante de todo Irak.  Al igual que en Karamles, aquí los fieles también han organizado la tradicional procesión del Domingo de Ramos, seguida de la Misa Solemne que recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Los miembros de la Unidad de protección de la Llanura de Nínive (NPU) han garantizado la integridad y la seguridad de los fieles.

Para la Semana Santa, ha confiado el P. Thabit Mekko la idea es “organizar otros momentos de oración”; sin embargo, el objetivo a largo plazo es una iniciativa de “sensibilización de las parroquias diseminadas en el mundo, para que ‘adopten’ una casa del pueblo y contribuyan a la obra de reconstrucción”. “Las viviendas, en su mayor parte, han quedado inutilizables y la posibilidad de un retorno de los refugiados aún sigue siendo lejana”, ha lamentado.

En Qaraqosh, igual que en la misma Karamles, el ánimo de los fieles está “dividido” entre la alegría de una fiesta vivida en la iglesia por un tiempo, y la tristeza por el hecho de que la perspectiva de regresar todavía sigue siendo algo lejano. “Son señales –ha asegurado el sacerdote caldeo– que dan testimonio de una comunidad viva, que trabaja por la vuelta a la normalidad”. “La procesión, los cantos, los himnos que se recitan una vez al año –ha señalado– han representado un momento hermoso. Al concluir la Misa, también hemos celebrado un pequeño rito de purificación del lugar de culto. El aire primaveral, el clima agradable han vuelto aún más alegre la fiesta. Muchas familias han aprovechado el buen tiempo para hacer un almuerzo en el prado, sobre la colina en la cual se levanta el santuario de Santa Bárbara”.

Ahora, esperamos poder llevar a cabo una de las celebraciones de la Semana Santa en la iglesia de Mar Addai, “si bien por ahora no hay nada decidido”, ha precisado el P. Thabit Mekko. “Podremos optar por una misa y una pequeña fiesta, en el marco de una iniciativa espontánea y menos concurrida que la del Domingo de Ramos. El objetivo es mantener viva la comunidad. Un pequeño grupo podrá podría quedarse y pasar la noche, documentando el evento en directo en la redes sociales”, ha apuntado.

Al dirigir su pensamiento “a nuestros hermanos egipcios” por la violencia infligida por la misma locura yihadista, el sacerdote caldeo ha recordado, por último, a los iraquíes de la diáspora que han asistido a la Misa de Ramos a través de Facebook. Muchos han seguido la celebración gracias a la transmisión en directo y han expresado “alegría, esperanza pero también un poco de envidia, porque hubieran querido estar allí con nosotros”, ha concluido.

(Fuente: AsiaNews)

Etiquetado , , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Deja un comentario