Rezo del Santo Via Crucis en Bagdad – Irak

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El viernes pasado, viernes de la tercera semana del Tiempo de Cuaresma, pudimos una vez más por gracia de Dios, en la Catedral Latina de Bagdad acompañar a Cristo al Calvario.

Cada viernes se reunen más personas en la Catedral para rezar el Santo Via Crucis.

Una vez más el P. Jorge Cortés, IVE dirigió el rezo de este piadoso ejercicio y lo ayudaron al P. Jorge, Leith y Hiva.

El Catecismo de la Iglesia Católica habla de las indulgencias en estos términos: “La doctrina y la práctica de las indulgencias en la Iglesia están estrechamente ligadas a los efectos del sacramento de la Penitencia.”

“La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos.”

“La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente.”

“Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias.”

«El punto de partida para comprender la Indulgencia es la abundancia de la misericordia de Dios, manifestada en la Cruz de Cristo. Jesús Crucificado es la gran «Indulgencia» que el Padre ha ofrecido a la Humanidad, mediante el perdón de las culpas y la posibilidad de la vida filial (cf. Jn 1, 12-13) en el Espíritu Santo (cf. Ga 4, 6; Rm 5, 5; 8, 15-16)», dice el Santo Padre.

Se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz (Via Crucis).
El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz ayuda a renovar nuestro recuerdo de los sufrimientos de Cristo en su camino desde el praetorium de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvación murió en la cruz.

Las normas para obtener estas indulgencias plenarias son:
1. El piadoso ejercicio debe practicarse ante las estaciones del Vía crucis legítimamente erigidas

2. Deben haber catorce cruces (en la actualidad en algunos lugares se rezan 15). Para ayudar en la devoción estas cruces están normalmente adjuntas a catorce imágenes o tablas representando las estaciones de Jerusalén.

3. Las Estaciones consisten en catorce piadosas lecturas con oraciones vocales. Pero para hacer estos ejercicios solo se requiere que se medite devotamente la pasión y muerte del Señor. No se requiere la meditación de cada misterio de las estaciones.

4. El movimiento de una Estación a la otra. Si no es posible a todos los presente hacer este movimiento sin causar desorden al hacerse las Estaciones públicamente, es suficiente que la persona que lo dirige se mueva de Estación a Estación mientras los otros permanecen en su lugar.

Los requisitos de arriba son necesarios para obtener las indulgencias, pero siempre que se hacen las Estaciones con devoción en cualquier lugar, ya sea públicamente o en privado, se obtendrán muchas gracias. Claro que deben hacerse de corazón, con sincera intención de conversión.

Las Estaciones de la Cruz se pueden hacer con gran beneficio todo el año y son especialmente significativas durante la Cuaresma. Cada viernes santo, el Santo Padre dirige las Estaciones de la Cruz desde el Coliseo en Roma para recordar a los mártires y nuestro llamado a seguir sus pasos.

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