El este de Mosul vuelve lentamente a la vida

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(ADI).- Después de casi tres años de ferreo dominio del Estado Islámico, los habitantes del este de Mosul vuelven poco a poco a recuperar la normalidad.

En el mercado de Al Naby Younis, la actividad comercial va recuperando su curso. Eso sí con la presencia de las fuerzas de seguridad que controlan la zona para que no haya problemas.

“Lo más importante es la seguridad. Cuando vivíamos bajo el Daesh estabamos en peligro de muerte las 24 horas. No había comida ni bebida. Si un niño jugaba, lo mataban. No había nada”, asegura un vecino del barrio.

“Lo más importante es que el Estado Islámico se ha ido. Cuando tengamos agua y electricidad y arreglen un poco esto la vida volverá a ser como antes”, añade otro.

A pesar de la tranquilidad que se respira en esta zona de la ciudad, todavía hay muchas carencias.

Los bombardeos de la coalición dejaron gran parte de la urbe en ruinas y los cortes de electricidad son bastante frecuentes, al igual que la escasez de agua potable.

Carros arrastrados por caballos, bicicletas y alguna que otra motocicleta son los únicos medios de transporte usados por los vecinos de estos distritos liberados para trasladarse y llevar mercancía, ya que la mayoría de las carreteras fueron destruidas durante la ofensiva, y muchas de ellas se encuentran ahora cerradas.

El presidente del Consejo de la provincia de Nínive, Bachar al-Kaiki, señaló recientemente a la prensa que van a continuar los esfuerzos para rehabilitar el sector oriental de Mosul, y destacó la importancia de que haya representantes ministeriales en la ciudad para “acelerar los servicios y rehabilitar las carreteras destruidas” en la región.

Poco a poco, los habitantes del este de Mosul ven cómo las excavadoras comienzan a despejar los escombros dejados por los combates.

“Esta guerra lo ha destruido todo”, lamenta un hombre de mediana edad, mientras espera su turno para comprar en un mercado central. “Buscamos trabajo todos los días pero apenas hay nada. Quizás una vez por semana llega algo que nos permite ganar unos ocho dólares y medio. Pero no tenemos ayuda del Gobierno. Solo tengo mi ciudadanía”, explica.

“Es un problema de infraestructuras y seguridad”, afirma un comerciante del lugar, que estima que los negocios del este de Mosul han vuelto a un 40 por ciento de su volumen antes de la llegada de las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi. “Todavía disparan morteros desde el otro lado del río. Sin ir más lejos, hoy ha muerto un niño por la explosión en una escuela”, asevera.

También persiste el daño psicológico, como el experimentado por un joven de 21 años, cuya madre fue ejecutada por ejercer como diputada iraquí. Recibió un disparo en la cabeza delante de su hermana de seis años. “Han matado a una cantidad enorme de políticos, de policías y de funcionarios”, recuerda el joven.

El pasado 24 de enero, el primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, anunció la esperada liberación del sector oriental de Mosul, aunque los residentes que continúan en sus barrios siguen viviendo cada día con la amenaza de los proyectiles de mortero lanzados por los yihadistas, y con el miedo a que algunos combatientes sigan escondidos en el sector recuperado de la urbe.

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(Fuente: Agencias)

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