Jóvenes de Tierra Santa oran por la paz y el fin de la violencia

El sábado 24 de octubre, víspera de la fiesta de Nuestra Señora de Palestina: en todas las parroquias católicas de Palestina, Israel y Jordania se llevará a cabo una vigilia de oración en la que los jóvenes de Tierra Santa pedirán al Señor por el don de la paz, ante la escalada de violencia que está de nuevo martirizando la tierra de Jesús.
“Los jóvenes quieren orar por la paz en Medio Oriente”, explicó a la Agencia Fides el padre Bashar Fawadleh, capellán de la juventud cristiana de Palestina, “pero sobre todo por la paz en Jerusalén, que es nuestra ciudad, nuestra capital, Ciudad Santa de la paz y que estos días se convirtió nuevamente en teatro de sangre, violencia, opresión y muerte. La vigilia está abierta a todos los jóvenes de Tierra Santa, no sólo los cristianos “pueden venir también los jóvenes musulmanes y los hebreos, para pedir juntos a Dios, Todopoderoso y Misericordioso, que toque los corazones de los hombres y los libere del odio, el miedo y la sed de venganza”.
“Luz verde para disparar”
En recientes declaraciones, el patriarca de Jerusalén de los latinos, Fouad Twal, se refirió al proyecto –ahora las autoridades dieron marcha atrás- de construcción de un muro de hormigón construido por la policía israelí en el barrio árabe de Jabal Mukkaber y el asentamiento judío de Armon Hanatziv. “Nos entristece y desfigura el rostro de la Ciudad Santa. Si continúa esta política de separación, cada persona se desplazará a Jerusalén llevando consigo su propio muro, su barrera que lo separa de los demás”, expresó el patriarca
“Realmente es algo fuera de este mundo, y forma parte de la política de dividir la santa ciudad, y hacer que sea difícil incluso el acceder a los Lugares Santos. Hubo un tiempo en que las autoridades israelíes repetían la consigna de que Jerusalén es la Ciudad Santa unida e indivisible. Ahora se ponen incluso a construir nuevos muros”.
Sobre el nuevo ciclo de violencia que estalló en Tierra Santa, desde principios de octubre, provocando la muerte de al menos 43 palestinos y de unos siete israelíes, el patriarca de los latinos expresó que “en un país democrático cualquier acto criminal se puede castigar por la ley, y cuando el juez dicta la sentencia todos aceptan. Ahora todos los civiles en Israel tienen luz verde para disparar. Hay ejecuciones extrajudiciales y linchamientos. Y el uso desproporcionado de la fuerza siempre es un signo de debilidad. Mientras que lo que hace falta es tener nervios de acero y una mente clara para reconocer y eliminar las causas de esta nueva ola de violencia, y defender juntos el perfil de Jerusalén como una ciudad de paz, por el bien de todos”.

12115938_838596819592751_6713005209010129255_n

Bookmark : permalink.

Deja un comentario