La grave disminución del número de cristianos en Medio Oriente

Buenos Aires (AICA): ¨Si los cristianos de Medio Oriente dejaran de existir, también desaparecerían los musulmanes moderados”, expresó el embajador del Líbano en la Argentina, Antonio Andary.
Y señaló que defender a los cristianos no es simplemente la defensa de un grupo amenazado de muerte, sino respetar los derechos humanos en un contexto oriental donde son sistemáticamente violados.
El diplomático habló sobre “El Líbano, último bastión del cristianismo en Medio Oriente”, en un almuerzo del Club del Progreso, antigua entidad fundada en Buenos Aires en 1852.
El tema es de candente actualidad: el 22 de julio el diario The New York Times publicó una nota titulada. “¿Es este el fin del cristianismo en Medio Oriente? ISIS y otros movimientos extremistas en toda la región están esclavizando, matando y arrancando de raíz a los cristianos, sin ninguna ayuda a la vista”.a región están esclavizando, matar y raíz los cristianos, con ninguna ayuda a la “Señores, lo que está sucediendo en Medio Oriente es un genocidio perpetrado por ISIS (Estado Islámico), y está ocurriendo hoy”, afirmó Andary.
“Hay días en que cada cinco minutos, un cristiano muere en la región, crucificado o decapitado –precisó-, mientras que se dispara a multitudes y que miles se ven obligados a abandonar sus hogares y huir de sus tierras. Precisamente sobre esta situación, Su Santidad el Papa Francisco dijo: “hay más mártires hoy que en los primeros siglos del cristianismo”.
“El genocidio no implica necesariamente el exterminio de todos –puntualizó-, sino a veces simplemente la destrucción política y total de un grupo humano, destrozándolo en individuos fragmentados y sometidos a la ley de la fuerza. Este proceso de exterminio por la erosión está en curso.”
El orador fue presentado por el presidente del Club del Progreso, el abogado Guillermo Lascano Quintana, y compartió la mesa con el vicepresidente, el también abogado Marcelo Regúnaga. Entre los asistentes se hallaban los doctores Norberto Padilla, ex secretario de Culto de la Nación, y Guillermo Moreno Hueyo, ex secretario de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El embajador destacó el singular papel de su país, que se considera el gran puente entre Oriente y Occidente y entre Europa y los países árabes; una encrucijada de civilizaciones, un país pluralista, de convivencia, aunque muy afectado desde 1975 por la guerra civil y por un contexto regional de violencia.
Entre el Mediterráneo y el Golfo Pérsico hay una sociedad predominantemente árabe de 200 millones. Los cristianos de hoy constituyen el 5% de la población, dijo, mientras que a principios del siglo XX alcanzaban a un 20%. Hoy en día, después de la creación de Israel, de la guerra del Golfo y de la guerra en curso en Irak y Siria, el número estimado de cristianos es de 12 millones y para el año 2020 es probable que baje a ocho millones.
El Líbano tiene 4.457.357 habitantes con 18 confesiones religiosas reconocidas. El 54% son musulmanes, (27% sunitas y 27% chiítas), el 40.5% son cristianos, el 5,6% son drusos y el porcentaje restante está constituido de pequeños grupos de judíos, bahais y budistas. “Esta tierra que fue la cuna del cristianismo se está vaciando de cristianos poco a poco”, dijo tras mencionar que el Líbano está mencionado más de 70 veces en la Biblia y que consta la presencia de Jesucristo en ese territorio.
Y señaló que en el océano del Islam que se extiende desde Pakistán y Afganistán hasta Marruecos y Mauritania, el Líbano es el único oasis donde el cristiano disfruta plenamente de sus derechos de ciudadano.
“Cualquier musulmán libanés sincero que tenga el valor de expresar la verdad, reconoce que sin los cristianos, el Líbano hubiese perdido desde hace tiempo su independencia, ya sea por la anexión pura y simple a Siria, o por su reducción a un estado más de la “región nacional árabe”, denominación querida por los “pan-arabistas”.
El principio de libertad religiosa fue establecido en la Constitución libanesa de 1926, que estipula: “La libertad de conciencia es absoluta. En consideración del Todopoderoso, el Estado respeta todas las religiones y garantiza y protege el libre ejercicio.” Estimó que esa fórmula, conocida como “El Pacto Nacional Libanés”, podría servir como modelo a difundir en países árabes pluralistas, haciendo que la “libanización” se convierta en sinónimo de pluralismo y de poder compartido.
A nivel cristiano, califica al Líbano como el último bastión de la cristiandad oriental. Y estimó que las minorías cristianas que viven en países musulmanes, donde son considerados “dhimmi” (o ciudadanos de segunda clase), ven al Líbano como un remanso de paz para ellos y sus hijos.
Andary señaló que los cristianos están huyendo de todo Medio Oriente. En Turquía constituían una población de 3 millones en 1900, pero hoy en día sólo quedan algunos miles. En Siria constituían un tercio de la población a principios del siglo XX; ahora representan menos del 8%. Más del 70% de los cristianos iraquíes han dejado su país. Antes de 2003 eran más de dos millones, hoy se supone que no superan los 300.000. En Palestina, antes de la creación del Estado de Israel, el número de los cristianos había alcanzado los 200.000, es decir, el 30% de la población. Hoy en día, representan aproximadamente el 3%: en Belén, pasaron de representar el 85% del total de su población al 12%, mientras que en Jerusalén el porcentaje bajó del 53% al 2%.
Recordó que el papa Juan Pablo II dijo que el Líbano, más que una nación es una misión, un mensaje de libertad, convivencia y pluralismo. Pero señaló que enfrenta desafíos fatídicos. Hoy en día acoge a dos millones de desplazados que comparten servicios de salud, educación, vivienda, alimentos e infraestructuras. Apuntó además que la región no se podrá tranquilizar y estabilizar mientras no haya una solución a la causa palestina, mientras siguen construyéndose asentamientos israelíes. Y un tercer y más grave desafío es la exacerbación de la intolerancia y el extremismo religioso ciego que bombea sangre en las venas de las organizaciones terroristas.
“Mi país está en el centro de la guerra mundial contra el monstruo del terrorismo y fue decisión propia del Líbano el representar la punta de la lanza en este conflicto”, dijo.
Para curar ese cáncer expandido, abogó por apoyar a los ejércitos que luchan contra ISIS (libanés, jordano, iraquí) y a los kurdos de Irak. Esas fuerzas militares necesitan respaldo aéreo y armamentos de Occidente y del mundo árabe. Y secar “las fuentes que financian a estas pandillas”.
Señaló que en una región en que las minorías de cristianos y otros credos están sometidas al degollamiento o al desplazamiento y ven borrar sus civilizaciones milenarias, el Islam liberal, con su población civil y sus referencias religiosas, tiene que erradicar el extremismo con acciones concretas y no sólo a través de las palabras. “Si no se toman medidas para apagar el fuego del terrorismo, ningún estado árabe quedará a salvo, ya que les llegarán las llamas tarde o temprano”.
Finalmente, Andary agradeció un comunicado de los obispos argentinos que urge una acción internacional eficaz. Y animó a los presentes. “Creo que si todo el mundo gritara ante cada injusticia cometida, ante cada acto de barbarie, y aclamara cada acto de bondad, estaríamos dando el primer paso hacia una verdadera humanidad”.

11800413_801360709983029_4868624212893184048_n

Bookmark : permalink.

Una reacción a La grave disminución del número de cristianos en Medio Oriente

  1. YC dice:

    Por Su dolorosa Pasión, Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Deja un comentario