El día la vida consagrada y un testimonio muy especial

IFEl 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Niño Dios en el templo y día de los consagrados, se hizo una oración en la Iglesia Mar Iusuf de los Caldeos.

La presidió el patriarca, y participaron de ella muchos consagrados así como pueblo fiel.

Durante la misma tres consagrados dieron testimonio de su consagración: el P. Luis Montes VE, la virgen consagrada Anan Alqas, y la hermana Mariam Hasan de las Hijas del Sagrado Corazón.

El P. Luis contó que entre sus hermanos hay dos sacerdotes más, y que otro vive como laico consagrado en Egipto. Y que su madre, después de quedar viuda, entró en la vida religiosa y es hermana. Hizo notar como Dios llama a quien quiere y cuando quiere y que las familias deben ser generosas al dar sus hijos a la vida consagrada porque lo que importa es la voluntad de Dios y que además, Su voluntad es siempre lo mejor para nosotros. Y que Dios bendice de un modo especial a los padres de los consagrados.

IMG_20131221_123521

La virgen consagrada Anan contó que muchas veces la gente les pregunta: ¿y Uds. qué hacen? Como no entendiendo el sentido de la consagración laical. Y aprovechando esa objeción explicó cómo lo más importante del consagrado no es lo que hace sino lo que es, su consagración misma. Y que eso los debe mover a hacer lo que hacen con un mayor amor.

Los presentes dieron muestras de apreciar estos testimonios y agradecieron mucho.

Pero el testimonio que se destacó fue el de la hermana Mariam. El tiempo para dar el testimonio era de 3 a 5 minutos pero la hermana se pasó y lo hizo en 24 minutos… ¡y todos estaban encantados y no querían que termine!

Y esto fue porque su historia es muy especial y la contó con mucha gracia.

IF

Ella es de origen yazidí, es decir no era cristiana. Su familia es del norte del país y allí ella nació. Contó que los yazidíes no adoran el diablo como la gente cree sino que le temen y por eso le dedican cierto tributo. Pero el problema mayor es que su relación con Dios es también de miedo. Dios es el que castiga y en esto cifran mucho de su religión. Y no es que castiga como Padre, que lo hace con misericordia y por nuestro bien. Es por esto, que siendo adolescente y preguntando a unas amigas cristianas quién era Jesús, ante su respuesta de que era Dios, ella dijo: “entonces no lo quiero”.

Su padre falleció cuando ella era pequeña y a los pocos años murió también su mamá, quedando adolescente huérfana y bajo el cuidado de sus hermanos. Por sus amigas cristianas (sus padres siempre la alentaron a tener amigas cristianas porque decían que eran mejor influencia) fue conociendo más de Nuestro Señor y comenzó a plantearse el hacerse cristiana. Por esa época cumplió 19 años y tenía una fuerte presión en su casa para que contraiga matrimonio (entre los yazidíes los 19 años es como la fecha tope). Esto la decidió a cortar con la vida que llevaba y se trasladó a Bagdad donde fue recibida por una familia cristiana. Tres años después recibía el bautismo.

Para profundizar más en la religión que había abrazado recibió clases de teología con los padres dominicos. Finalmente a la edad de 24 años entró en las hermanas caldeas Hijas del Sagrado Corazón.

Era notable verla hablar con tanto entusiasmo, escuchar sus reiterados agradecimientos a todos los que la ayudaron en su camino, como instrumentos de la Divina Providencia. Es consciente que algún miembro de la familia podría llegarla a matar por haberlos “traicionado” pero su corazón está en paz. Ahora sabe que Dios es Padre, y eso la llena de felicidad. Y como Hija del Sagrado Corazón sabe que la inmensa hoguera de amor que consume el corazón deNuestro Señor lo llevó a dar su vida por nosotros y no tiene nada que temer.

¡Que Dios los bendiga!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Etiquetado , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Deja un comentario